TIEMPO DE PREPARACIÓN: 2 HORAS

INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS

  • 12 alcachofas
  • Agua 
  • El zumo de medio limón
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Piñones 
  • Taquitos de jamón serrano
  • Escamas de sal 

PREPARACIÓN

Prepara un bol grande con agua y el zumo de limón para ir echando las alcachofas y que no se oxiden. 

Limpia las alcachofas: quita las hojas más duras y oscuras hasta llegar a las más claritas. Córtales también la punta y una buena parte del tallo. Pela el trocito de talo que has dejado. 

Ve echándolas en el agua con limón. 

Escurre las alcachofas, colócalas en una cazuela y añade aceite hasta que queden bien cubiertas. Al principio flotarán un poquito hasta que confiten. Enciende el fuego y calienta hasta alcanzar los 70-80ºC. Es importante que vayas controlando la temperatura con un termómetro de cocina. 

Deja confitar las alcachofas durante 1 hora y 45 minutos, aproximadamente o hasta que al pincharlas con un cuchillo, estén blanditas. 

Escúrrelas del aceite, déjalas entibiar y córtalas el tallo al ras. 

Prepara una bandeja de horno con papel sulfurizado y coloca las alcachofas abriéndolas en flor, con cuidado de que no se rompan. 

Hornea a 200ºC durante 5 minutos o hasta que hayan cogido un poco de color. 

Mientras, en una sartén bien caliente, saltea los taquitos de jamón con los piñones durante unos segundos. 

Saca las alcachofas del horno y rellénalas con un poquito de jamón y piñones. 

Añade las escamas de sal y sírvelas en seguida para que no se enfríen.